Cuba, dictadura, Transición

Carlos Alberto Montaner: hipótesis sobre la desintegración del sistema castrista

Aquí el interesante análisis de la situación de Cuba realizado por Carlos Alberto Montaner en Barcelona. Este es un resumen parcial de su intervención y de acuerdo con mi punto de vista, que da cuenta de los principales puntos abordados por Montaner en el acto de apoyo a los presos políticos cubanos realizado el 18 de mayo del 2010, organizado por Llibergència i Llibres sense Fronteres:
—Su análisis parte de la base de intentar ver la situación de la Revolución cubana desde la perspectiva de Raúl Castro.

—En el proceso de reformas iniciado por Mijail Gorbachov tuvo una destacada influencia el teórico Alexander Yakovlev quien, antes de colaborar con Gorbachov fue apartado a Canadá debido a ideas reformistas que no gustaron para nada a la nomenclatura soviética: “Él había llegado a la conclusión de que le marxismo era el sistema superior, pero que se debía hacer el examen de los problemas de la sociedad con libertad y luego iniciar las reformas”.

Estas conclusiones fueron suficientes par que Yakovlev fuera retirado a Canadá donde, por diversas casualidades, Gorbachov lo conoció y supo de sus ideas reformistas, de manera que, en 1987, lo nombró como uno de sus principales consejeros.

—Yakovlev había convencido a Gorbachov de que la URSS podría ser una de las primeras potencias del mundo “si se introducía la libertad en el análisis de los problemas”. Algo que dio pie a los conocidos procesos de la Glasnost (“decir las verdades sobre la realidad soviética”) y la Perestroika (proceso de reformas posterior).

—Cuando se inicia el proceso de reformas, “empieza a desarmarse todo, todos los índices habían caído ya de forma alarmante”. La realidad fue que, “en cinco años, la reforma liquidó el sistema de una manera que bastante tuvo de voluntaria”.

—Con el precedente de la URSS, Montaner establece conexiones con el caso cubano, a partir del momento en que Raúl Castro pasa a reunir en su poder toda la autoridad en Cuba, asumiendo la presidencia, tras décadas como ministro de Defensa, ejemplar, por cierto, en este ámbito.

—Raúl Castro sabe, en 2006 (año en que se desaparece Fidel Castro), que las cosas van mal, pero calcula que tiene la capacidad de enderezar la situación del país, dada su exitosa labor en Defensa que, se materializó —financiada por la URSS— con la consecución del 90 ejército más importante del mundo. “Formó un ejército imperial que no tenía nada que ver con la realidad de una pequeña islita”. Montaner asegura que todo esto “le dio a Raúl una falsa sensación de seguridad; como Cuba se convirtió en una potencia militar él llegó a la conclusión de que es un superdotado para la gerencia”.

—El problema, según Montaner, es que una cosa es ser jefe de un ejército y otra, muy distinta, es ser el jefe de un aparato productivo de todo un país. “Las motivaciones en este sentido son diferentes a las de un ejército. El cáncer del socialismo está precisamente en el tejido empresarial, han desaparecido todos los incentivos materiales en Cuba, a los trabajadores les pagan con una moneda (la nacional) con la que no pueden acceder a lo que se vende en dólares o peso convertible”.

—El sistema cubano está consumido por la corrupción, el robo y el saqueo, “formas de supervivencia ante las dificultades” a las que el socialismo ha abocado a los ciudadanos cubanos. “El socialismo induce a estos comportamientos, porque son fórmulas de supervivencia”, insiste Montaner.

—Se establece también una “diferencia psicológica” entre Fidel y Raúl Castro. “Fidel es alguien que niega la realidad antes que admitir que el sistema no funciona, mientras Raúl ve que un país se cae a pedazos, donde ningún elemento básico que define la calidad de una sociedad está al nivel ni de un país considerado del tercer mundo”.

—Raúl Castro y el aparato del régimen ya ha asumido que el sistema no funciona y que hay que cambiarlo. Se encuentra ante la situación a la que se vio abocado Gorbachov entre 1987 y 1989. “Todas las reformas de Gorbachov iban fracasando una detrás de otra porque el comunismo no se adapta a la naturaleza humana”.
—Esta convicción, de que nada funciona y de que son necesarios cambios, “ya está instalada en la mente del aparato cubano, la cuestión es definir cómo dar el salto”. En este sentido es importante la batalla psicológica. Es un factor que juega un papel importante ante cualquier decisión hacia los cambios. Los regímenes totalitarios, y citó como ejemplo el franquismo y su etapa final, “sólo cambian cuando los que integran el aparato tienen conciencia de su propia repugnancia. Hasta que no hay esa convicción, no se cambia”.

—Ante la pregunta sobre qué puede pasar en Cuba, señala que nos encontramos en el “terreno de las hipótesis” y que ya se ha predicho mucho sobre el fin del castrismo, predicciones que han fracasado todas hasta el momento. A pesar de ello, Montaner asegura que “en Cuba deberá suceder algo parecido a lo que sucedió en Europa del Este”, teniendo en cuenta que Cuba es un país “profundamente español en su cosmovisión” y, por lo tanto, en cierta forma, también europeo.

—Montaner augura también similitudes que se podrían dar entre la transición cubana y la española. “En España sucedió algo ejemplar, todos los agentes renunciaron a algo; los reformistas del régimen no soportaban la carga emocional de un régimen rechazado, de manera que todo el mundo se mueve ante la necesidad de cambio”. Para que eso suceda, indicó Montaner, son importantes los actos de apoyo a la oposición cubana en el exterior, demostrar que los demócratas del mundo, en el caso de Barcelona, los demócratas catalanes, están con los demócratas que luchan por una Cuba libre. “Para los cubanos esos apoyos son vitales”.

—Finalmente, Montaner enumero algunos aspectos que hacen pensar en que nos encontramos ante la “recta final” del castrismo:

  • Descrédito del régimen en el mundo
  • Situación material de crisis tremenda
  • Si en Cuba desaparece súbitamente la ayuda venezolana puede pasar cualquier cosa, incluidos motines callejeros
  • Muertos los dos hermanos Castro (algo que se producirá en los próximos años, como es obvio) sucede que, si desaparece la figura de Fidel Castro, desaparece al mismo tiempo “el último componente de la lealtad partidista en Cuba, dado el vínculo emocional con el caudillo, lo cual puede derivar en una crisis militar”

—Otro escenario posible es el cambio pactado y pacífico y con todos los cubanos, mediante el aumento de las zonas de participación de los ciudadanos en las tomas de decisión, que de paso a un proceso de elecciones abiertas.

(Foto: Carlos Alberto Montaner en Barcelona)

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3 thoughts on “Carlos Alberto Montaner: hipótesis sobre la desintegración del sistema castrista

  1. montaner es una figura muy respetada, pero ha perdido el contacto con la realidad, aunque no es el unico, en este momento de inflexion donde una realidad no convencional no puede ser examinada desde los analisis lineales. el castrismo esta aceleradamente transformando en neocastrismo y entre los temas que eso implica es desterrar el fidelismo. hay que observar los hechos no imponerles nuestras concepciones.

  2. Saludos Lazaro, que bueno que escribe usted aqui, es una pena que en el sitio Cubanalisis, donde siempre lo leo avidamente, no se pueda comentar los articulos, su analisis de la situacion cubana desde otro angulo es muy interesasnte

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